PALOMITAS DE GARBANZO (RECETA VEGANA)

Hace poco les hice una encuestica por Instagram preguntándoles si les interesaba que les compartiera recetas veganas. Para mi sorpresa hubo bastante interés y de allí salió este post. Déjenme comenzar aclarando que YO NO SOY VEGANA. Ni pretendo serlo ni nunca aspiro serlo. Adoro el queso y las empanadas de carne mechada y una parrilla bien hecha y el sushi y bueno… básicamente todo el reino animal sabe muy delicioso. Me perdonan si pensaban otra cosa.

PERO NO SOY YO… ES MI ESPOSO

Si bien ese ser tampoco puede vivir sin pizza o sin unos tacos ‘Al Pastor’ (Sobre todo si estamos en México) sus intestinos afirman que debería.

Una noche hace casi exactamente seis años, mi recién nombrado esposo me dio el susto de mi vida, haciéndome entrar en pánico al verlo tumbado en el suelo con un patatús que parecía me iba a dejar viuda muy prematuramente.

Al levantarme al baño y verlo tirado retorciéndose en el piso, le dije que iba a llamar a una ambulancia, a lo cual me contestó (entre quejas): “no, no… esto me pasa. Esto es normal”.

¡Pues al parecer teníamos dos definiciones de “normal” muy diferentes!

Me convenció de no llamar a la ambulancia y después de -no se cuanto tiempo de agonía- se le fue calmando el dolor y volvió a la normalidad (de la verdadera).

Ese día le aseguré a mi querido amor que lo que le pasaba a el “de vez en cuando” no era normal. El juraba que si lo era ya que había vivido con esos episodios desde que era pre-adolescente ¡¿Pueden creerlo?!

Lo mandé para el doctor de una y comenzamos una travesía de averiguar la causa de estos retorcijones maléficos que lo acechaban. Después de varios exámenes no tan placenteros (de esos que parecen que fueras sospechoso de traficar drogas), lo diagnosticaron con “Síndrome de Colon Irritable” que es básicamente un “No sabemos que tienes, pero tus intestinos están de mal”.

Lo mandaron a que hiciera ejercicio (el chiste mas gracioso de la vida), a que comiera mucha fibra y a que comenzara a experimentar dejando las carnes (sobre todo carnes rojas) y los lácteos. Ahora si… ¡bingo!

Les ahorro el cuento hasta el día de hoy, pero estamos convencidos de que la razón por la cual hemos reducido de manera significativa los episodios terroríficos como el que les conté es porque hemos hecho muchos ajustes en nuestra alimentación.

Nuestra dieta (aunque con muchísimas faltas) no es vegana al 100%, pero nuestro modus operandi se basa en tratar de comer lo más “verde” posible en casa, para poder comer lo que sea con amigos, familia y restaurantes. Mi esposo siempre se limita mas que yo, pero ahí estoy *aveces* de apoyo moral.

Lo cierto es que siempre estoy buscando formas de comer mas vegetales, frutas, granos, monte… básicamente, de una manera que me apetezca mas y que cumpla las necesidades de mi familia (que traducido es: más barato). Una de mis mayores quejas respecto a comer vegano es que las recetas siempre tienen unos ingredientes que hay que cultivarlos en la Luna, refinarlos en Marte y empaquetarlos en Narnia. Ingredientes como: “molar derecho de chivo Himalaya, pestaña rubia de Gorila adolescente y una gota de la flor que fulgor con su brillo fiel” osea…

Es por eso que quiero compartir con ustedes recetas que sean BVB…

“Bueno, Vegano y Barato”

Siguen siendo “las tres B” pero con un twist. Eso sí, ténganme paciencia que vamos comenzando poco a poco. Y si tienen una receta por ahí que les gustaría compartir conmigo (para luego compartir con los demás ¡es mas que bienvenida!

Esta receta me pareció excelente para compartirla primero ya que es sencilla, nutritiva, y lo mas importante: RIQUISIMA.

En parte es el embarazo y en parte es tener un pequeñín hambriento las 24 horas del día… pero últimamente he estado en búsqueda de meriendas que nos alimenten y que disfrutemos a plenitud. Las “cotufas” o palomitas de maíz son una de nuestras favoritas… pero después del tercer día consecutivo soy humana y me canso.

Bueno ya dejo el cuento y sin mas preámbulos… ¡les presento a las Palomitas de garbanzo!

INGREDIENTES:

  • 1 Lata de garbanzos (Aprox. 15 oz). Si ablandas un paquete entero (sin sal ni nada) y cuelas el agua, usa aproximadamente un vaso grande.
  • Aceite de Oliva (dos cucharadas)
  • Ajo en polvo (1 cucharada)
  • Sazonador de  limón y chile (tipo Tajín) yo usé este de Trader Joe’s porque es menos “picoso” que el Tajín y Santi es medio flojo para lo picante.
  • Limón al gusto
  • Levadura Nutricional (esta es completamente opcional pero es uno de esos ingredientes muy usados en la cocina vegana para imitar el sabor a queso). Yo sé que es uno de los ingredientes de los que hablé al principio, pero la encontrarán en varias recetas; así que si están considerando hacer mas platos veganos, pensaría seriamente en adquirirla para probar. La mía es de Trader Joe’s también y me costó $2.69. Se usa de poquito a poquito, así que un paquete pequeño dura bastante.

PREPARACION:

  • Drena y seca bien los garbanzos. En una taza mezcla el aceite de oliva con los ingredientes secos y revuelve todo bien para que ningún granito se quede sin sabor.
  • Vacía el contenido en una bandeja apropiada para hornear (yo usualmente lo cubro todo primero con papel aluminio y un poquitiiiiico mas de aceite de oliva)
  • Hornea por 25 minutos a 350°F o
  • Retíralos del horno, revuelve nuevamente y agrega una pízca mas de aceite de oliva si están muy secos. Regrésalos al horno por 25 minutos mas.
  • Retira del horno y exprime cuanto limón te apetezca y ¡Listo! ¡A picar sin culpa alguna!

En cuanto a los ingredientes para sazonar ¡sean creativos! no se limiten a los que nombré aquí… la idea es usar la base de esta receta para una merienda saludable, crujiente y llena de sabor.

Si la prueban, avísenme que les pareció. Aquí un videíto de ARDUO proceso de preparación.

Gracias una vez mas por pasar por aquí. Esta vez ¡Buen provecho!

Carmen.

 

 

4 COMMENTS

  1. Cindy | 30th Jan 18

    Wow! Que cosa lo de tu esposo ): me imagino que a veces será difícil para él acostumbrarse a un nuevo estilo de “vida culinaria”. Pero que cosa más rica se ve lo de los garbanzos, siempre vi que lo comían, pero no ha sido hasta ahora que gracias a tu buena explicación ya se como hacerlos 🙌🏼
    Definitivamente lo prepararé en casa 😉 gracias por compartirlo 💗

    • hastaquellegastetublog@gmail.com | 30th Jan 18

      Un placer Cindy! Y bueno… para le no es tanto el ajuste… mmm… es mas para mi! Si fuera por el mientras mas saludable mas sabroso… es como un engaño mental aveces que tiene! 😉 pero lo bueno es que entre los dos nos animamos!

  2. Karen T. | 30th Jan 18

    veci que bonito video 🙂
    a nosotros también nos encantan, aunque generalmente los comemos sólo cocidos con limón, sal y tajín!!!!

    • hastaquellegastetublog@gmail.com | 30th Jan 18

      Ah! Y yo aquí había vivido toda mi vida sin algo así. Como es posible?! 😉 Tengo que adaptar a Santi al Tajín!

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