NO ES CUENTO CHINO (AUNQUE SI)

Dícese en Venezuela acerca de un “cuento chino” aquél relato que alguien pretende hacer pasar por verdad pero que no tiene ninguna certeza… osea, es mentira. Por ejemplo “Fulanita le dijo a Menganita que le iba a pagar su dinero con 100% de interés… ¡Ay por favor! ¡Eso es puro cuento Chino!” No me pregunten de donde salió la expresión. Sólo les explicaba mi título del post.

Les comento esto porque hace algunos meses escribí esta otra entrada donde se acordarán estabamos en un proceso de transición; y les prometí que a su momento adecuado les contaría la historia completa. Creo que ese momento es ahora.

Poco tiempo atrás, cuando era mas joven, tenía una meta en mi cabeza de hablar cinco idioma antes de cumplir veinticinco años. Pasó el tiempo y cumplí años todos los años. Me gradué de bachillerato, de la universidad, me casé, tuve un hijo y a los casi-treinta sigo con los míseros dos que hablo desde que tenía ocho. ¡Meta NO superada!

Sin embargo, este año apareció una oportunidad que podría darme un impulso con todo y que no pueda devolver el tiempo. “Aprender Mandarín vale por tres”, fue lo que pensé en uno de los momentos en los cuales estábamos analizando la situación.

Resulta que a mi esposo se le presentó una oportunidad profesional muy buena y entre otros detallitos estaba el mudarnos… a China. Era una posibilidad que habíamos tocado el año anterior pero no se materializó porque teníamos otros compromisos que cumplir. Sin embargo, esta reapareció a principios de este año sin nosotros andar buscándola. Lo pensamos por arriba y por abajo. Al derecho y al revés. Consultamos a amigos y familiares a quienes admiramos y respetamos y nos preguntamos una cien mil veces el uno al otro “¿Tu quieres ir?” Esa respuesta era fácil. De querer queríamos. Sin embargo, primeramente queríamos hacer lo que era mejor para nuestra pequeña familia ante un cambio considerablemente drástico.

Después de pensar y repensar, orar y reorar, consultar y reconsultar, decidimos comenzar a empacar nuestros tres perolitos con la intención de partir en algunos meses al otro lado del mundo. Habían muchas cosas a favor: era una buena oportunidad profesional y monetaria, sería por un tiempo limitado (un año) y una gran aventura para una joven familia de tres.

Hasta que llegaste tu- No es cuento Chino
Familia de… tres?

Todo marchaba bien… con solo el detallito de que a mi pasaporte le quedaban cinco meses de validez y se necesitan seis para poder obtener una visa en la mayoría de los países. El trámite del pasaporte lo habíamos hecho hace tiempo, así que estábamos confiando que en cualquier momento aparecería.

No voy a entrar en detalles al respecto… pero el pasaporte nunca apareció.

Sin embargo, aparecieron muchas otras cosas durante la espera.

Como inocentemente creímos de verdad que el pasaporte vendría, decidimos que mi esposo se fuera primero y que Santi y yo lo alcanzaríamos pronto. “Hasta mejor”, escuché muchas veces, “así el va conociendo mejor y preparando todo por allá hasta que ustedes lleguen”. Mas sentido no podía tener.

Sin embargo, les puedo resumir una historia muy dramática afirmando que fue mucho mas difícil de lo que pensamos. El separarnos por un tiempo indefinido por circunstancias fuera de nuestro control, resultó ser una de las situaciones mas difíciles que nos ha tocado vivir como familia.

En el post que les mencioné, conté que estábamos en muy buenas manos y que el apoyo de nuestros familiares y amigos fue mas que confortante durante esa época. Pero no anhelaba nada mas que despertar cada mañana junto a mi esposo y ver a mi bebé jugar con su papá todas las tardes cuando llegara del trabajo.

Pero Dios es fiel. Todo lo conoce, y todo lo utiliza para ayudarnos a conocer su amor y gran bondad. No hay nada fuera de su cu control. Para esta parte tengo que retroceder…

Un día antes de partir de California y a una semana de mi esposo irse a China, me dí cuenta que la taza de café que me tomé en la mañana me dio ganas de vomitar. Ahora si se montó la gata a la batea…

Traté de ignorar las sospechas pero a la ‘yo normal’ JAMAS le dan náuseas las donas y el café. JAMÁS. Para que les sigo contando… Esa tarde estábamos en una casa ajena, con cuatro trapos en maletas y habiendo reducido nuestras posesiones a la mitad y a días de separarnos a continentes de distancia.

Mis sospechas se pasaron de ser una simple posibilidad a la mas dulce realidad. Hace veinte semanas fuimos bendecidos con el mas dulce regalo por segunda vez y Santi con un mejor amigo de por vida.

La alegría prevaleció. Ambos estabamos bien conscientes de que esta era una posibilidad. Aunque en nuestros planes, lo habríamos postpuesto unos cuantos mesesitos y hubiésemos tenido un bebé de nacionalidad China. Pero repito, los planes de Dios son mejores así que celebramos y comenzamos a visualizar el tener a nuestro pequeño/a en nuestro futuro hogar que aún no conocíamos.

Nos dijimos adiós entre muchas lágrimas inesperadas. En parte por tristeza válida y en parte por culpa de hormonas alocadas. Siempre confiando que todo se resolvería a su tiempo.

Hasta que llegaste tu - No es cuento Chino

El tiempo pasó, los documentos no se resolvieron, nuestro nuevo integrante siguió creciendo y tomamos la difícil decision de aplazar los proyectos.

Se me pasan muchos detalles en el medio. Pero solo les puedo asegurar que estamos agradecidos de haber tomado esta decisión y que fue un momento de vivir lo que tanto dicen que “la familia es lo primero.”

A pocos días de haberse regresado mi esposo nos tocó vivir una situación muy difícil con familia extendida, y estoy infinitamente agradecida que mis esposo haya estado aquí para un momento tan crucial.

Decidimos volver a California y por aquí estaremos hasta nuevo aviso. Con sólo dos idiomas pero también con dos bebés. Al final del día terminé ganando. Agradecidos por todo el cuidado de Dios, por los altibajos y preparándonos para ser una familia de cuatro.

Una vez mas, gracias por estar con nosotros. Gracias a aquellos que estuvieron pendientes mientras nos “ausentamos.” Sus mensajes y cariño fueron mas que alentadores. Nos seguiremos viendo mas y mas por estos lares.

¡Un abrazo gigante!

Con amor,

Carmen.

 

2 COMMENTS

  1. Noelle B | 27th Nov 17

    Eres una inspiración, un ejemplo a seguir de fe y de belleza interior y exterior… bellísima familia de 4!!!!! 💜💜💜💜💜💜💜💜

    • hastaquellegastetublog@gmail.com | 27th Nov 17

      Ay mi Noe linda! Gracias por tus palabras tan hermosas! Un abrazo grande para ti!

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