EL CUENTO CASI COMPLETO

Este cuento esperaba escribirlo desde tierras muuuy muuuyy lejanas.

Estoy en tierras lejanas de donde les escribía antes, pero no precisamente donde pensaba estar.

Les había estando contando que nos mudábamos y que les tenía una sorpresa, pero por mas que quisiera darles la bendita sorpresa, por cosas fuera de mi control la cuestión se sigue postergando.

No les voy a contar todo de una vez porque hay que mantener viva la llama de la curiosidad. Espero que ninguno de ustedes sean gatos.

Pasa que hace algunos meses mi esposo aceptó una posición de trabajo en un lugar lejos de el Sur de California (allí vivimos los últimos 4 años y medios). Fue una decisión que pensamos y re-pensamos y concluimos entre los dos que era una excelente oportunidad para nuestra familia.

Nos pusimos en campaña para hacer todos los arreglos pertinentes. Mas rápido de lo que pensamos llego el momento de poner nuestros tres perolitos en cajas, nos deshicimos de lo que no nos importaba tanto y le dijimos “hasta luego” entre emoción y lagrimas a muchos amigos que a lo largo de los años se han vuelto como familia.

California Coffee Shop
Uno de mis lugares favoritos que dejamos atrás

Aprendí que las mudanzas no son fáciles y una vez mas me di cuenta de lo maravillosa que es mi mamá. Mientras mas crezco mas lo entiendo… el poemita ese que dice que  mientras uno se pone viejo mas aprecia a la mamá (paráfrasis mia), no puede ser mas verídico.

Cada vez que armaba una caja o buscaba una solución pensaba: “mi mamá seguro haría esto mil veces mejor y cien veces más rápido”.

Pero como todo proceso de aprendizaje, poco a poco fuimos “agarrandole el tiro” y salimos vivos y exitosos de la operación.

A continuación es posible que hayan leído algunos posts medio melodramáticos en Instagram. Les prometo que yo soy una de las personas menos dramáticas que conozco, y con eso les aseguro que no era drama. Era sinceridad pura, purita de mi corazón.

Les echo este cuento no porque se los deba. Si no porque siento que tengo el cerebro bloqueado de escribir acerca de otras cosas como si las últimas semanas no hayan sucedido.

Resulta que en medio de todas las preparaciones para la nueva aventura, había un pequeño factor que tenía la posibilidad de sabotearnos un poco: un pequeño librito donde te ponen sellos y no es marca Panini. Desgraciadamente tampoco lo puedes conseguir en el kiosko de la esquina.

Pero hicimos todo lo que teníamos que hacer por nuestra parte y seguimos adelante con los preparativos, con la esperanza de que todo se diera lo mas pronto posible.

Pero al parecer “lo mas pronto posible” está tardando un poco mas de lo que necesitábamos.

Es por esto que nuestra pequeña familia está temporalmente distanciada. Seguimos con la esperanza de que las cosas se solventen en un tiempo razonable, pero como mi esposo tenía responsabilidades que debía cumplir, lo mandamos en un avión a un poquito mas allá de la vuelta de la esquina.

Singleton Family
El día antes de la partida (y Santi que no quiere nada con las fotos) 

Hablamos con él día y noche, y nos emociona escuchar las aventuras que la experiencia ya ha traído consigo, pero lo extrañamos como a nada y estamos ansiosos que llegue el día en el que estemos reunidos los tres. Como debe ser.

Sin embargo, el cuento no termina allí. Dios, en su bondad, nos ayuda en los momentos difíciles aún si las cosas no van tal cual como queremos.

Estamos pasando los días con algunas de nuestras personas favoritas en el mundo. Ellos nos cuidan tanto a Santi como a mi. Mi bebé ha pasado de ser hijo único a ser un hijo en algún lugar del medio y yo he pasado de ser mamá de uno a tiempo completo a ser mamá de cuatro a medio tiempo (algo por el estilo).

Tenemos el privilegio de pasar tiempo con personas que amamos, admiramos y disfrutamos. Para mi, cada momento en esta casa es una oportunidad de aprendizaje y crecimiento. Ver a mi Santito jugar y pelear y volverse a contentar con sus primos es agotador pero invaluable. Estamos con mi hermana, que junto a su esposo, son uno de los mas hermosos modelos a seguir que Dios me ha regalado.

Familia Cuento
“El que no sonría no come helado” -Tía Carmen

En medio de la circunstancias, siempre hay motivos para ver la mano de Dios. Su misericordia nos ayuda cada amanecer sin importar el color de nuestras circunstancias, espero que puedas ser testigo de eso el día de hoy.

Por nuestra parte nosotros seguiremos esperando en él y avanzando. Poniendo nuestra confianza en un “todo estará bien” que lo garantiza la presencia de Jesús en nuestra vida. Estaremos aprendiendo de nuestros primos y nuestros hermanos. Viviendo la aventura que siempre estuvimos supuestos a vivir durante este tiempo aunque no lo sabíamos.

CUENTO CASI COMPLETO
SANTI Y PAPI

¡Gracias por seguir acompañándonos!

Abrazos con mucho cariño,

Carmen.

4 COMMENTS

  1. Cindy | 30th Aug 17

    Me encanto tu post! Gracias por compartirnos y hacernos parte de tu historia. Y es así, las cosas pasan por un propósito y siempre es por algo mejor. Me encanta leerte. Tu fe en Dios es tan grande que se vuelve súper contagiante 💗 Eres lo máximo Carmen! Te admiro un montón! Santi es muy bendecido de pertenecer a una linda familia con principios 💗

  2. MARIA A RAMIREZ | 31st Aug 17

    Que lindo Carmen, a disfrutar donde están ahora, seguro que más tarde que temprano van a volver a estar los tres juntos. Para Santi esto deben ser unas vacaciones inolvidables! Un abrazo!

  3. Cristina | 19th Sep 17

    Escribes tan bonito, que te imaginé empacando cajas y pensando en tu mamá.
    Todo saldrá como lo habían soñado…solo que tomará un poquito más de tiempo.
    Por lo pronto, a seguir disfrutando de esos primos adorados!! Besos.

    • hastaquellegastetublog@gmail.com | 22nd Sep 17

      Muchas gracias Cris! Un abrazo enorme!

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