A NADIE LE GUSTA HABLAR DE PIOJOS

**Este post viene en colaboración con Licefreee y #WeAllGrow Latina Network pero todas las opiniones expresadas son mias**

En Venezuela existe una canción infantil llamada “la pulga y el piojo.” Es un clásico de lo mas divertido. Habla de que la pulga y el piojo se quieren casar pero tienen ciertos inconvenientes que se les interponen en sus deseos amorosos. Puedes escucharla aquí. Este ha sido el himno que ha vivido en mi mente desde el día que comencé a investigar y a pensar en que escribir para este tema. La canción es una de mis favoritas de la infancia… pero solo puedo pensar: “La pulga y el piojo pueden hacer lo que se les venga en gana… con tal que no sea cerca de ningún cuero cabelludo que se encuentre cerca de mi.” Estas son las cosas profundas en las que medito día a día.

Hace poco leí en un artículo muy interesante que a las personas calvas no les cae piojos y que los piojos solamente se alimentan de la especie humana. En los laboratorios, los experimentos demuestran que esta plaga se rehusa a alimentarse de cualquier otro animal y por ende comienza a morir por falta de comida y de deshidratación (artículo aquí).

Que malas noticias…