VISITANDO DESCANSO GARDENS

Las últimas dos semanas por aquí han estado bien ocupadas. Entre la visita de los abuelos, proyectos de viaje y trabajo personal, estamos que no paramos. Eso no siempre es malo. Aveces parte del estar ocupadíííísimo es por culpa de cosas divertidas y especiales y mientras ese sea el caso, me fascina estar EXHAUSTA.

Santiago por su parte se la pasa ocupado también. Como ya es don caminón, le cuesta pasar tiempo en la casa. Quiere estar en la calle todo el día (y de hecho, va a la puerta trata de alcanzar la manilla y dice “caiiie” -gracias abuelo-) ya no quiere nada con sus juguetes y prefiere andar por ahí explorando y conociendo.

Mientras mis papás estuvieron aquí, tuvimos la oportunidad de ir a un par de museos. Yo estaba un poco nerviosa porque no había llevado a Santiago a ningún museo hasta ahora. Estaba por demás de atraída a la idea, pero no quería que fuera un desastre total y terminar con el ánimo por el piso. Para mi sorpresa y rotunda alegría, ¡los paseos fueron un éxito total! Esto me puso REQUETE contenta y comencé a hacer mil y un planes porque aquí en LA hay muchos lugares por visitar.

Pero había un plan que ya habíamos armado desde hace tiempo y así de repente (como este año va es volando) nos llegó el día. Se trata de un festival botánico en Descanso Gardens Pasadena, CA. A tan solo pocos kilómetros de donde vivimos.  Ya tenía la emoción a millón, pero el tener la sospecha de que Santiago lo disfrutaría también me entusiasmó aún mas.

Se trata de un festival anual al comienzo de la primavera llamado Camellia Festival. Para esta fecha florean miles de estas dulces y delicadas flores y el jardín prepara una programación especial por un día.

Hay festivales de té (¿sabías que la mayoría del té verdadero proviene de esta planta?), manualidades para los peques, tours de las flores, bailes y actividades culturales. ¡Hay algo para toda la familia!  Si llegan a estar por Los Angeles para esta fecha se los recomiendo 100%.

Este festival para mi tenía un sentimiento especial. Una de las personas mas especiales en mi vida me llamaba Camelia por eso de que mi nombre es Carmen Amelia. Ese era su nombre también y ella era mi abuelita. La mamá de mi papá. Cuando ella falleció hace tres años, compré un collar con una Camelia que cargo en mi pecho muchas veces. Mi intención es honrar su memoria y recordarla y sonreír por el privilegio de haberla tenido en mi vida. El ver Camelias por todos lados en esta época en California me hace pensar en ella mucho. Aunque me hace extrañarla, no me pone triste. Es imposible ponerse triste al pensar en esa viejita picarona.

Lo cierto es que quería ir a este festival porque sería una oportunidad mas de pensar en ella. De echarle un cuento nuevo a mi esposo acerca de sus ocurrencias y de revivir momentos de mi infancia en los cuales ella estuviera presente. Por cierto, ninguna parte de mi cree que su espíritu esta en las flores ni nada por el estilo. Son sólo un vínculo especial que teníamos y es una manera tangible de ayudarme a pensarla.

Les cuento que casi CASI no vamos por miedo a la lluvia. Agua del cielo aquí en el Sur de California era una especie casi extinta. El estado en su totalidad ha estado en una sequía inclemente, pero este año se nos prendió el diluvio. Lo cierto es que después de haber vivido aquí por mas de cuatro años, ya no sabemos que hacer con una simple llovizna. Estaba nublado y habían predicciones de tormenta pero nada que se decidía a llover. Mi mayor preocupación era Santiago y echarnos ese viaje para allá y terminar devolviéndonos.

Menos mal que estoy casada con el ser mas persistente del universo. Era como la voz de mi conciencia: “pero si tienes tanto tiempo esperando este día”, “nos llevamos el paraguas grande por si acaso”, “si no vas te vas a arrepentir.” Tenía toda la razón del mundo y estoy tan contenta de haberle echo caso.

Nos fuimos preparados con sombrilla extra grande y calzado adecuado. Cuando estábamos por llegar se abrió el cielo ¡y comenzaron a asomarse rayitos de sol! El día entero fue perfecto. Una lloviznita pasajera por ahí pero nada grave.

Logramos alcanzar un tour con un guía que nos contó la historia de el jardín entero. Santiago caminó, lo cargamos, paseó en el coche, anduvo en los hombros del papá, paseó en un trencito que tienen para niñitos y hasta se tiró al suelo a gatear al final porque ya estaba cansado. Pero estaba contento en medio de tanta libertad y se le veía en su carita las ganas de explorar y conocer. Es fascinante ver como se abre el mundo ante sus ojos poco a poco. Se pasó toda la tarde contando la historia del “teeeeen” aunque casi arma un escándalo porque le dio miedo antes de arrancar.

Visitamos la mansión de lo que fue una vez “el rancho del descanso”, nos maravillamos con su historia y con su imponente arquitectura. Hicimos un picnic de almuerzo y tomamos cientos de fotos.

Aprendimos mucho acerca de muchas plantas, no sólo de las Camelias; y como siempre, la geografía y vegetación del Sur de California me recordó mucho a Venezuela y me hizo extrañarla. Fue una experiencia hermosa y gratificante y me alegra tanto que no le hayamos tenido miedo a la lluvia porque valió la pena arriesgarnos.

Si tienen peques, y como yo, le han tenido miedo a este tipo de actividades, ¡No se dejen vencer! ¡Ellos muchas veces nos sorprenden!  Estas visitas me han mostrado la importancia de exponerlo a este tipo de lugares a temprana edad para que comience a cultivar amor por el conocimiento y por la naturaleza. Si llegan a estar por Los Angeles durante la primavera, no dejen de visitar este espacio tan espectacular. ¡Les prometo que no se van a arrepentir!

 

Cuando yo estoy BIEN contenta se me esconden los ojos y muestro todos los dientes. #canthelpit

¡Gracias por visitarnos!

Abrazos,

Carmen.

 

10 COMMENTS

  1. Cindy | 17th Feb 17

    Que linda experiencia y que bellas las fotos!
    No sabía mucho de las Camelias, y me acabo de dar cuenta lo lindas y delicadas que son. Gracias por compartir esto con nosotros (:

  2. Missbouclenoire | 17th Feb 17

    Ohh qué bonito este post… te juro que vivo esta aventura contigo con solo leerte . Tengo dis hijos y la más pequeña tiene 3 añitos, aveces me da miedo llevarla q lugares por miedo justamente que me haga un show pero sinceramente me he dado cuenta que eso hace parte del aprendizaje y del crecimiento y es muy normal así que nos los llevamos q todos lados 😂😂 … las camelias no las conocía qué bonitas son 🌺🌺

  3. Isabel | 17th Feb 17

    Que bella familia! Y bellas las Camelias no sabía del te y ellas 😄😄😄

    • hastaquellegastetublog@gmail.com | 17th Feb 17

      Muchas gracias Isa!

  4. Hey Rose! | 17th Feb 17

    Por Dios! Que hermoso post! Días únicos Carmen Amelia ❤ el botanico es uno de mis súper planes de familia 💞

  5. Alex Tabar | 17th Feb 17

    Que lugar más lindo, parece mágico! Yo no conocía la Camelia y me encanta, es preciosa. Me alegra que Santi se haya portado bien y lo haya disfrutado, está tan bello en esas fotos.

    • hastaquellegastetublog@gmail.com | 17th Feb 17

      Gracias Alex!!! Me encantó lo que me dijiste por ahí acerca de “los sobrinos digitales” jejejeje! Igualito a su madre ese Santi!

  6. Noelle B | 18th Feb 17

    Me encanta leerte, siempre dulce y positiva. Me fascina el nombre Amelia 🌸 Love it!
    Tus fotos son del más allá!!! 💙

  7. xiomara calabrese | 18th Feb 17

    Me encantó este post. ..Me transporté mentalmente a ese botánico tan bello.

  8. Alejandra Comini | 18th Feb 17

    Carmen que hermoso lugar, gracias por compartirlo. Soy mamá de dos y siempre los he llevado a museos desde que están pequeños. Ellos se adaptan a lo que tú los acostumbres. Asi que nada te detenga!! Un beso!

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