CELEBRANDO DOS AÑOS DE BENDICIONES

Yo ando mas intermitente que lucecitas de navidad por aquí.

En parte es porque hemos estado un poco ocupados, pero la verdad verdadera es que he estado un poco desorganizada los meses anteriores, me he salido de la rutina y me ha costado volver al tren del orden. Tuve un par de eventos que acapararon mi atención y me ha costado sentarme a hacer cosas “extras” que no sean las que garanticen la supervivencia de mi familia. Se los confesé. Esperemos sea el primer paso hacia la recuperación.

Espero poder conseguirnos por aquí mas seguido de ahora en adelante. Ya les hablé de que habrán unos cambios sorpresas que vienen por ahí… pero no nos adelantemos, mas bien déjenme contarles acerca de lo que acaba de pasar y que no había tenido la oportunidad de contarles.

Los que me conocen así sea un poquitiiiiico, saben que soy una fanática empedernida de los cumpleaños. Del mío, del de mi esposo, de mis hermanos, de mis amigos, del cumplemes del perro del vecino… etc.

Esta semana que pasó tuvimos el privilegio de celebrar uno de los cumpleaños mas importantes para nosotros.

Nuestro pequeño ya-ni-tan-bebé cumplió dos añitos.

¡Dos años!

Esas pijamas que se veían INMENSAS ya le quedan apretadas y los zapatos que comenzó a usar al caminar ya son tres tallas mas pequeñas.

¿A dónde se esta yendo el tiempo?

Parece que fue ayer que celebramos su primer añito con tanta alegría al lado de familia  y amigos especiales y parece que fue antier que tuvimos la alegría de ver sus ojitos por primera vez.

Santi Fresquecito

Todo el mundo te dice que los años con los niños pasan muy rápido, y al paso que vamos, todo el mundo tiene razón.

Estos veinticuatro meses han sido, por la maravillosa gracia de Dios, dos años llenos de aprendizaje, risas, crecimiento, aventuras y amor. Amor que crece mucho mas de lo que se puede imaginar.

Por supuesto que han habido momentos difíciles y noches largas pero lo bueno sobrepasa lo “malo” por paliza, así que mi corazón sobresalta de agradecimiento por el regalo de ser la mamá de Santi y por la dicha de celebrar otro año a su lado.

First birtday
Su primer cumple

La semana pasada tuvimos la oportunidad de verlo soplar una velita con forma de 2. Viajamos largas horas hasta la costa oeste para celebrar su día con la familia que tenemos por allá. Santi tiene tres bisabuelos vivos y el verlos tan cariñosos con él, hace que valga la pena cualquier cantidad de horas de viaje. Que no daría yo por ver a mi abuelita besarlo y consentirlo. Ella seguro le hubiese halado “las mechas” y le hubiese pellizcado esos cachetes tan populares que se gasta.

Dos años de bendiciones

Para mi los cumpleaños no se tratan de fiestas elaboradas y estrés innecesario. Para mí, son días donde todo el mundo debe decirte a cada rato que te quiere y cuan especial eres para ellos.

Es un día para recordar, por sobre todas las cosas, cuan fiel ha sido Dios al ayudarnos a experimentar su presencia en nuestras vidas y su gracia que no tiene fin.

Por lo general yo me pongo muy sensible. Lagrimilla por aquí y  otra por allá me tocó este año, pero un poco mejor que cuando cumplió uno.

Comenzamos el día comiendo sus -ahora tradicionales- panquecas de cambur (banano)

Cumple dos de Santi

Y luego fuimos a un parque de trampolines en donde puso a saltar hasta a su abuelo. El nos pide que lo llevemos al que tenemos cerca de la casa casi todos los días (aunque sólo ha ido dos veces), así que decidimos que eso haríamos con sus tíos y sus abuelos.

Para nuestra sorpresa, le dio un poco de susto el ver a tanta gente en este y tardó como veinte minutos en aclimatarse, per una vez que lo hizo, se convirtió en Santi Super Saltarín (aún no logra despegar ambos pies del piso, pero bueno).

Terminamos el día reuniendo a la familia y comiendo la deliciosa pasta de su abuela y comiendo una torta réplica de la que mi suegra le hizo a mi esposo cuando él cumplió dos años. Me pareció tan tierna la idea que decidí hacerla tan pronto ella me comentó.

Cerramos el día jugando con carros (sobre todo “MaQueen PACHAO!”) soplando burbujas y gritando “Happy Birthday Santi” a cada rato.

Santi Dos

Si pudiera, lo volviera a repetir, pero creo que me toca esperar todo un año otra vez para poder celebrar de nuevo a este pequeño GRAN tesoro.

Agradecimiento es lo que nos sobra por este año mas y rogamos a Dios por su ayuda para este que comienza.

Gracias a ustedes también por acompañarnos por este, nuestro libro abierto de recuerdos.

Abrazos gigantes para todos.

Carmen.

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